Simplemente amor Prólogo



24 de diciembre

– ¿Qué haces?
– Analizo las ventas de este año – respondió Yunho con una sonrisa cansada-. El presidente quiere que conozca todo antes de asumir como jefe del departamento creativo.
– ¿Por qué no lo hace oficial aún?
– Creo que es por respeto al jefe anterior, después de todo, él se vio forzado a jubilarse antes de tiempo. No me molesta.

Yunho llevó una de sus manos al nacimiento de su entrecejo.

– Si fuera tú, lo habría gritado a los cuatro vientos apenas me enterase. – Ho Joon miró a Yunho masajearse en silencio por unos segundos antes de soltar un suspiro lleno de frustración. – Oye, es navidad. Se suponía que todos los empleados regresaran a sus casas hace, déjame calcular, - Ho Joon fingió chequear el inexistente reloj en su muñeca. – tres horas, pero tú sigues aquí.
– No tengo planes – dijo Yunho recostándose sobre el respaldo de la silla.
– Te invito un trago.
– Pensé que cenarías con Yeon Hee.
– Lo haré, pero quiero sacarte de la oficina primero – Ho Joon sonrió al ver la mueca de disgusto en los labios de Yunho – ¿No irás a la casa de tus padres este año tampoco?
– No – Yunho se levantó con algo de dificultad, sus piernas se habían dormido por la cantidad de tiempo que llevaba en la posición –. Siguen con la idea de verme casado. Llegaron al punto de prohibirme cualquier contacto con ellos hasta que me comprometa con alguien.
– ¡Cómo te envidio por tener esos padres! – ironizó Ho Joon, mientras veía a Yunho caminar hacia él – Al menos ya no tendrás que aguantar las citas con desconocidas que tu madre arreglaba – agregó golpeando la espalda de su amigo al dejar la oficina.

Yunho hizo oídos sordos a las preguntas de Ho Joon sobre la verdadera razón de su soltería y a sus alocadas teorías que iban desde un trauma de niñez hasta un trágico primer amor. No le cabía en la cabeza alguien que lo conocía desde los cinco años, que no se había despegado de él en ningún momento, desconociera cualquiera de las cosas que nombraba. Ho Joon debía dejar de ver tantas películas.

– Yunho, ¿Eres asexual? – le preguntó con seriedad. Esa fue la gota que rebasó el vaso.

El sonido que indicaba que las puertas del ascensor se abrirían rompieron el incómodo silencio. Ho Joon entró murmurando algo para sí mismo, aunque Yunho logró distinguir algunas partes como: “amigo de infancia”, “confianza” y una palabra extraña que de seguro su amigo acababa de inventar.

– Entonces, ¿De verdad eres..?
– Te veo abajo. – dijo Yunho, antes de que las puertas del ascensor se cerraran delante del sorprendido rostro del chico adentro.

Pegó su frente al metal delante de él soltando un suspiro. Con el dolor de cabeza que tenía la frialdad del material era reconfortante hasta cierto punto. Yunho cerró sus ojos con fuerza en un vano intento por alejar de su mente la silueta de una persona que, con los años que habían transcurrido desde la última vez que la vio, ya no debería recordar, mas seguía volviendo a él cada vez que las preocupaciones del trabajo lo abandonaban. Maldijo por lo bajo antes de dirigirse a la salida de emergencia.

Si fuera cualquier otro día, Yunho escucharía atentamente las preocupaciones de Ho Joon, le aconsejaría y después brindarían por algo sin importancia. Sin embargo, Yunho sentía que aquel era diferente. Esa mañana lo despertó una llamada, no su alarma; había acompañado su desayuno con té, no café; luego de mirarse al espejo por varios minutos, había decidido no llevar corbata, entre otros muchos detalles que lo apoyaban en esa conclusión.

Levantó la vista de su vaso tras quién sabe cuánto tiempo. Ho Joon charlaba con el nombre sentado a su derecha y Yunho no pudo evitar sentirse culpable, a pesar de las carcajadas que este soltaba cada tanto. Miró a su alrededor mientras intentaba reconocer la canción que sonaba por los parlantes. Regresó la vista a su vaso, todavía le faltaba beber la mitad, pero no tenía intención de hacerlo. Ho Joon se aseguraría de acabarlo antes de irse.

– Será el próximo mes, creo, no me han confirmado aún, pero Minho no podrá trabajar debido al accidente de auto que tuvo la semana pasada– la preocupada voz de un chico a si izquierda llamó su atención. Logró ver de reojo a dos jóvenes, uno notoriamente más alto que el otro, hablar entra ellos sin apartar la mirada de la pista de baile.
– Sigo sin entender qué es lo que quieres que haga – la voz del más alto le provocó un escalofrío – ¿Quién es Minho?
– El chico que trabaja en la barra principal.
– ¿Su nombre no era Charlie? – preguntó extrañado. Yunho deseó poder ver su rostro, no obstante, se conformó con esa infantil inclinación de cabeza antes de que se llevase el trago a la boca.
– Me refería a trabajar “sobre” ella.

Yunho frunció el ceño apuntó de dejar escapar un sonido de extrañeza, cuando el chico alto pasa a llevar con su espalda su codo haciendo que regara el resto de su trago sobre su estómago y parte de su entrepierna. Sorprendido, se sujeta del antebrazo de Ho Joon al tiempo que se aleja de la barra con movimientos torpes. Volteó a ver al par de chicos a su lado ignorando la exclamación e intento por secarlo de su acompañante. Ninguno le miró. Al parecer, el chico alto había dejado caer todo el líquido de su boca sobre su traje al escuchar la aclaración de su amigo ya que ahora este último le ofrecía una servilleta mientras intentaba no reír.

– Ve al baño – ordenó el bajo.
– Vuelvo enseguida.

Ahora que Yunho estaba también de pie se dio cuenta de que el chico era aún más alto que él mismo, detalle no menor tomando en cuenta que mide 1.86,  y un poco más delgado.

– Lamento todo esto. Es mi culpa – le habló el chico frente suyo. Yunho solo negó con un movimiento de cabeza.
– Yunho, será mejor que nos vayamos – sugirió Ho Joon mirando la hora en su celular –. Yeon Hee me espera y tú debes cambiarte – dijo jalándolo discretamente de las mangas de su traje.
– De acuerdo – comenzó a caminar, no sin antes darle un último vistazo al lugar.

Ya estaba junto a la salida cuando ve una cabeza destacarse sobre el resto abriéndose paso en su dirección, intentó detenerse, pero Ho Joon lo jaló del brazo hasta sacarlo del recinto. Yunho suspiró frustrado, él sí quería ver el rostro de aquel chico.

– ¡No me di cuenta de que era tan tarde! – exclamó nervioso Ho Joon, teniendo problemas para encontrar las llaves del auto entre sus muchos bolsillos secretos.
– Ayúdame, por favor. El contrato dice la cantidad de gente que debe estar esa noche, si no lo cumplo podrían demandarme. Es gente con dinero, mucho dinero, no puedo arriesgarme.

Una vez más, esa voz con aquel tono preocupado resonaba junto a él, a su espalda mejor dicho, solo que en esta ocasión se alejaba a paso lento.

– ¡Changmin!

Yunho sintió su pecho estrujarse, llevaba años sin escuchar ese nombre. Buscó a ambos chicos con la mirada. Ellos caminaban en dirección contraria a la que Ho Joon tomaría.

– Yunho. – le llamó su amigo desde el asiento del conductor. No respondió, solo entró al auto.

Yunho quería creer que ese extraño sentimiento que se alojaba en su pecho era algo pasajero, un presentimiento que eventualmente desaparecería.



Esa noche, con la mirada fija en el techo de su habitación, Yunho deseó poder borrar de su pecho ese inútil sentimiento que había dirigido su vida de forma tal que ahora se sentía vacío, como si su corazón se hubiese congelado en el momento exacto en que sus ojos se posaron sobre él, negándose a latir por otra persona.

Una solitaria lágrima descendió a su oído, Yunho no se molestó en limpiarla. Cada año durante las festividades, su cerebro lo obligaba a recordar, le enseñaba a sufrir por los supuestos, le demostraba que sin importar cuanto fingiese aún no era un tema superado y que, posiblemente, nunca lo sería. Solo bastaba con toparse con un chico que tuviera su nombre para que todo se derrumbase de nuevo.


Yunho suspiró con cansancio mientras frenaba las ganas de mencionar el nombre que años atrás prometió jamás volver a pronunciar. 

3 comentarios:

  1. Wuaaa me ha gustado y sobre todo me deja queriendo saber la continuación de la historia, y a pesar de que es algo diferente a tu forma de escribir habitual creo, en mi opinión, que se nota una evolución y madurez. Estaré esperando el siguiente capítulo :)

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  2. Sería muy lindo poder seguirte en esta historia!!!!!

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