Ace of Hearts CAPÍTULO 1


Yunho mira el parque que está a lo lejos, parado frente a la gigantesca ventana de su oficina, tiene sus manos entrelazadas y las largas líneas de su cuerpo lo hacen ver tenso.
-No sé si me gusta esta idea- dice. 
-Es una inversión sensata- dice su padre desde el sillón a su espalda. -Además, tú mismo lo dijiste, estás listo para el matrimonio.
-Papá, solo porque casarse con otro hombre es legal no quiere decir que deba hacerlo.
-No seas mojigato, hijo- El señor Jung se inclinó mientras un exasperado Yunho lo encaraba. -Las personas han utilizado el matrimonio para tener ganancias políticas y económicas por siglos; ya es hora de comenzar a utilizar los derechos de los gay para nuestra conveniencia. Además, no podría casar a tu hermana con él, porque ya está comprometida.
Yunho suelta un quejido mientras se desploma sobre la silla de cuero detrás de su escritorio. No puede creer lo que le está pasando. Él es un hombre importante y millonario, el CEO de una de las firmas de consultoría empresarial más grandes de Corea del Sur. Y, a pesar de todo, su padre está planeando casualmente cómo casarlo con un hombre que ni siquiera conoce.

-Sabía que era una mala idea dejar que me encontraras una pareja- Se quejó Yunho.
El señor Jung se levantó y, suspirando, se acercó al escritorio.
-Míralo como negocio. Por un lado, esto favorecerá enormemente a la Corporación Shim. Dongsik y yo hemos sido amigos por mucho tiempo y podrías ayudarlo ahora. Además, estás viendo cómo expandirte a otras industrias, qué mejor forma hay que adquirir uno de los mercados líderes en la manufacturación de acero.
Yunho miró a su padre con el ceño fruncido porque sabía que tenía razón. Si bien Yunho había construido su empresa por cuenta propia, el consejo de su padre siempre fue útil en temas de negocios, tenía un gran instinto y buenos contactos.
El señor Jung sonrió al verlo vacilar.
-Además, escuché que el chico de Dongsik es muy hermoso – comentó para animarlo.
-No me importan cuán hermoso sea. Dicen que es un mocoso consentido- dice Yunho. 
-Aún es joven – su padre mueve se mano para restarle importancia.
-Dijiste que tiene 26, es solo 4 años más joven que yo. A los 26 yo ya había hecho millones en ganancias.
-No todos pueden ser tan determinados y centrados como tú, hijo – el señor Jung palmeó su hombro – Solo dale una oportunidad.
Yunho se recuesta sobre el respaldo de su silla y cruza sus brazos de mala gana. Tiene un mal presentimiento sobre esto, pero, al mismo tiempo, su padre nunca le ha aconsejado mal.
Después de unos segundos, suspiró y asintió.
-Bien, me reuniré con él.

- - -

Los dedos de Yunho golpean sin descanso el mantel blanco del lujoso restaurante donde había acordado reunirse. Su padre le dio el número de Shim Changmin y, tras una breve llamada, Yunho tenía una cita – o cena de negocios. Todo es confuso.


Llegó temprano para conocer el lugar y para que le mostraran la habitación privada del restaurante para estar lejos del salón principal. Yunho disfrutó examinar por algunos minutos los pergaminos tradicionales y las obras de artes que decoraban de forma magnifica todo. El haber escogido un restaurante coreano para su encuentro en vez de uno italiano o francés, algo occidental que implica privilegio mas no clase, hablaba bien de la personalidad de Changmin. Yunho estaba muy orgulloso de sus ascendencia y la idea de que Changmin también podría estarlo le gustaba.
 
Ordena un vino y mira su reloj, son precisamente las ocho en punto, la hora acordada. La puerta se abre y un hombre se inclina al entrar en la habitación.

Viste unos pantalones negros simples y una camisa blanca con un chaqueta semi-formal, pero el corte y el estilo de ellos indica lo costoso que deben ser. El único adorno es un broche que lleva en la solapa. Su cabello, de un suave color bronce que definitivamente no es natural, se aleja con sencillez de su rostro. Sus facciones son impecables, su mandíbula, sus labios gruesos y su fuerte nariz. Además, es alto, incluso más que Yunho.

Changmin es, como todos dicen, hermoso.

Mantenía sus enormes y fríos ojos cafés fijos en Yunho mientras este se levantaba. Estrecharon sus manos y se inclinaron educadamente antes de sentarse. << El menú, por favor >> pide Yunho al mesero.
 
- Ya se lo que quiero – Changmin cruza sus interminables piernas y se apoya en el respaldo. Yunho levanta un ceja.

- Bueno, como ya conoces el lugar por qué no ordenas por ambos.

Changmin parece complacido con su sugerencia y llama al mesero, le da instrucciones muy especificas sobre la comida que debe traer – suena exagerado, pero Yunho no dice nada.

Sirve un vaso de vino para Changmin, lo ve moverlo antes de darle un delicado sorbo.

- Hmm, buena elección – dijo.

Yunho no conoce ni una mierda sobre vino; muchas gracias suerte de principiante.

<< Entonces>> Yunho le sonríe, intentando lucir lo más entusiasmado posible. Changmin no le corresponde la sonrisa. <<, cuéntame sobre ti>>. Changmin levanta una de sus ceja con elegancia. <<Soy el heredero de una corporación multinacional que vale millones. Me gusta beber, ir a fiestas y dormir. Además…>> Puso ambas manos sobre la mesa y se inclinó << siempre consigo lo que quiero>>.

La sonrisa de Yunho desaparece. Recuerda todo aquello sobre Changmin, no debió esperar algo diferente a lo que los rumores decían después de todo. << Nuestros padres han sido amigos por mucho tiempo ¿cómo es que nunca nos encontramos?>> dice.

- Evito las reuniones familiares – dice Changmin -. No son lo mío.

- ¿No te interesa el negocio?

- Me interesa lo suficiente para poder mantener mi estilo de vida – responde Changmin – El trabajo duro está sobrevalorado.

Yunho frunce el ceño. << El trabajo duro define el carácter de un hombre. Aquellos que no quieren trabajar duro raramente tiene éxito en la vida>>.

Changmin lo mira sobre el borde de la copa, parece divertido y eso hace que Yunho se moleste. No ha dicho nada divertido. La comida se sirve y pasan unos minutos en silencio. Todo es delicioso; la elección de Changmin es impecable.

- ¿Qué es lo que quieres de mí? – pregunta Yunho, finalmente.

Changmin traga la bola de arroz en su boca y baja los palillos.

- ¿No es obvio? Quiero casarme contigo.

- Lo dices como si hablaras mas que de un negocio – dice Yunho.

- ¿Hay otra forma de hablarlo?

<< Sí>> dice Yunho enfáticamente <<.Podrías ser más romántico o dulce, quizás coquetear. Lo que la gente normal hace>>.


- No somos normales – dice Changmin -. Lo previo a salir no tiene sentido y es aburrido. Quiero casarme contigo porque eso quizá salve la compañía de mi padre y, entonces, si es lo que quieres, puedo enamorarte de la forma en que obviamente deseas. 

Yunho analiza a Changmin. Él es directo e irreverente, pero también refrescantemente honesto. Yunho había esperado a alguien fingiendo ser tímido, las pretensiones falsas de una primera cita. En vez de eso, llegó Changmin.  

- Suficiente de mí – dice Changmin -. Cuéntame sobre ti.

Yunho se encogerse de hombros.

- No hay mucho que decir. Era abogado antes de renunciar y abrir mi propio negocio.

- Y en cinco años Jung Consultants se convirtió en una de las firmas más exitosas en la asesoría de negocios en todo el país. Nada mal para un novato – Changmin lucía impresionado.

- Investigaste – dice Yunho, complacido.

- Me gusta saber en la cama de quien me meteré.

Era la única cosa seductora que Changmin había dicho hasta el momento y Yunho se estremece un poco al oír aquello provenir de esos sexys y carnosos labios.

Era un loco salto de fe, pero lo esta considerando.

- Está bien – dice.

- ¿Está bien? – el rostro de Changmin se ilumina.

- Está bien – Yunho asiente lentamente. – Hagámoslo. Casémonos. Al menos sé que no me aburrirás.

No sabía si era la decisión correcta, pero al menos una dulce y traviesa sonrisa apareció finalmente en el rostro de Changmin.

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Aviso sobre próximas actualizaciones

¡El blog volverá a la vida muy pronto!

He estado traduciendo un fanfic Homin llamado "Ace of Hearts" de madamteatime y estos días subiré el primer capítulo. Espero que les guste la trama.

Además, actualizaré "Simplemente amor". Me gustaría que volvieran a leer el prólogo ya que hice algunos cambios. Mi intención es que este fic tenga más partes de las que acostumbro a escribir (3). Esperen el capítulo con ansias, será un poco diferente a lo que suelo escribir o al menos la forma en que abordaré la trama.

Un Min sin su Ho


Changmin despertó con su reloj casi rozando su nariz. Con la vista aún borrosa, revisó la hora y bufó frustrado. Inhaló las sábanas en búsqueda de algún olor familiar, pero no lo encontró. No importaba cuantas veces se había dormido allí, aquellas sábanas seguían siendo tan ajenas.

Con cuidado, se recostó sobre su costado y observó la pared del otro lado de la habitación por unos minutos. Changmin sabe que si se acomoda un poco más a la orilla del camarote podría ver a uno de sus compañeros de cuarto durmiendo plácidamente en la única cama de la habitación, pero no planea hacerlo. Prefiere creer que está en un hotel en alguna parte de Asia y que en cualquier momento algo tibio se estrellará contra su cuerpo, mientras murmura cosas inteligibles y lo intenta botar de la cama. Inconcientemente, sus piernas se mueven un poco hacia atrás, encontrándose solo con aquella angustia en el pecho al sentir la pared tras un corto tramo de sábanas heladas.

Changmin apretó con fuerzas sus ojos antes de incorporarse. Se bajó del camarote sin dificultad y, en silencio, caminó hasta el pequeño baño que había en la habitación. Su reflejo en el espejo empeoraba cada día. Las bolsas debajo de sus ojos se acentuaban, el color de su piel perdía vida y su cabello se había vuelto más graso. Solía preguntarse a menudo si las personas a su alrededor no percibían aquellos cambios o solo fingían no hacerlo.

Changmin era conciente de que muchos de sus compañeros conocían a grandes rasgos su vida, podía sentir sus intenciones de acercarse y preguntar algo cuando lo veían pensativo, pero se reprimían. Changmin cree saber por qué. Con el tiempo, se había percatado de que ninguno de ellos mencionaba a Yunho en las conversaciones, sino que era él mismo quién lo nombraba cuando respondía a alguna de sus preguntas antes de mirar de reojo el reloj en su muñeca. Temía estar dando un impresión equivocada de la relación entre ambos.

- ¿Terminaste?
- Dos minutos – respondió, apartando su mirada del espejo antes de abrir la llave de agua.